Dile a el, que yo lo quiero.
No puedo olvidarlo, su boca me tienta me invita a besarlo. No puedo dejarlo, me asusta pensar, vivir sin tocarlo. No puedo olvidarlo no existe otro hombre que me haga olvidarlo
Ya es mucho tiempo que bueno o malo no puedo cambiarlos Su amor me hace daño, quisiera dejarlo Me siento perdida, LO AMO.
Sé que no hay futuro, ni final felíz Pero el es mi mundo, Es el hombre que me hace vivir..
A pesar de todo, te quise querer, me quisiste querer, nos quisimos querer. Fueron días donde el mundo estuvo recién pintado, nada era urgente y todo era presente, días de besos en la frente… pero hubo mucho ruido desde el principio que inevitablemente hizo que llegara el final. Y lo primero que quise fue marcharme bien lejos a mi casa, esa en la calle melancolía, y tomarme un wisky on the rock con dos peces de hielo que duran en el licor lo que lo “nuestro” duró.
Fue así que la vida siguió, sin mucho sentido a decir verdad, pero siguió… y aunque callé más de lo que dije, siempre pero siempre te dije la verdad. Nunca te mentí, ni una, ni dos, ni cien veces.
Hoy me siento vacía, necesito escuchar decir que me quieres o que en algún momento lo hiciste, pero al escucharte, al mirarte sé que no es así, sé que no es lo que parece que aparentamos estar bien, pero nos estamos destruyendo juntos, mejor dicho me estoy destruyendo junto a tí. Luché por lo que sentía y siento, hoy ya no me quedan fuerzas, hoy ya no puedo más. Hoy comprendí, sin pensar, sin saber que es lo que quiero, que tengo que dejarte ir aunque creo que nunca te tuve, que te compartí, porque así lo quise, porque así se dió pero hoy ya no aguanto, hoy tengo tantas cosas que decirte que no sé como empezar, pero me pregunto: ¿Por qué?, y no tengo la respuesta. Sólo sé que anoche me dí cuenta de lo poco que significo yo en tu vida. Por eso hoy te digo “adiós”, o hasta pronto, porque no pierdo la esperanza de que algún día me quisieras como yo te quise a vos.
Van pasando los días, y yo siento que te estás alejando de mi mente, y logro olvidarte cada vez más. Y no lo veo como algo malo, sino que estoy abriendo un nuevo camino en mi vida. No te voy a decir que vas a quedar afuera de mi vida, pero pasas a ser una persona más. Y hoy, puedo decir que hice todo lo que pude por ganarme tu abrazo, pero quizás eras vos el que no quería abrazarme, y no iba a imponerme en eso. Entonces decidí irme de tu vida, como también lo hiciste de la mía. Seremos felices en la distancia. Seremos solamente recuerdos.
Olvidarte era una utopía, un engaño, algo que jamás conseguiré. No sé cómo pude plantearme que sacarte de mi cabeza iba a ser posible. No lo es, nunca lo será. Nunca podré pasar un día entero sin acordarme de vos por algo. Nunca oiré una canción de reproche sin pensar en que está dedicada a vos. Me acuerdo de vos con las cosas más simples y cotidianas del día.
Un llamado puede deshacer mi felicidad, una sola palabra puede arruinarme la vida. No son metáforas. Me hubiera gustado que alguien le advirtiese estas cosas: “tené cuidado con lo que le decís por favor, cuidala”. Nadie me cuidó, nadie se hizo cargo de mí, nadie vio a qué punto habían llegado mi obsesión y mi locura. Nadie se iba a hacer cargo de la muerte de lo más sagrado en mí: la ilusión, la esperanza, mi imaginación. Nadie sabía cuáles eran mis límites porque yo me había encargado de hacer de mi vida una mentira. Mis padres no sabían que hacía meses que seguía viendolo , mis amigas no sabían que soñaba con mi muerte si en algún momento él me abandonaba. Nadie sabía nada y yo, inconsciente, dejé mi secreto pudrirse en lo más lejano de la playa. De su llamado pudo depender el destino de una vida o el advenimiento de una muerte inexorable.
26*
Fue la historia más linda, el beso más largo, la mayor ilusión, el peor desamor, la locura más grande, el atardecer interminable, el dolor más sentido, el error que volvería a cometer, el adiós más sufrido, la mirada imborrable, lo efímero y lo eterno en el mismo contexto, la batalla peor perdida, el arrepentimiento más profundo, la caricia caducada, la ternura dibujada en la pupila, las palabras que no se dijeron y las que se dijeron también, la lágrima más salada, el amor a primera vista sin saberlo.
Fue la historia más linda y fue tantas cosas.
Fue, fue, fue ..
¿Te acordas de mi? ¿De todo lo que pasamos juntos? Y ¿de esas tarde de invierno planeando nuestro verano? De preguntarme cien mil veces ‘me queres?’. De las risas, de las angustias que cada uno sabia como salir adelante ayudando al otro. De los consejos, de las charlas que duraban muchas horas y nunca nos cansábamos de hablar, de reírnos por cualquier pavada. ¿Te acordas de todo eso? Porque yo si, y de muchas cosas mas también me acuerdo. Me acuerdo de todo eso y también me acuerdo que algún dia yo te quise y te odie pero ¿sabes que? Nunca te extrañe tanto como te extraño hoy.
Con las miles de palabras que veo en estos papeles que escribo me doy cuenta como esta mi animo, apagado, consumido. Y no quiero buscarle el porque aunque esta a simple vista. Y la respuesta tiene perfume de hombre, y es tu perfume el que lleva la respuesta; que casualidad que siempre figuras en alguna parte del libro. Pagina por medio, aunque no quiera, tu nombre, tus cosas, hasta tu cariño es el que recuerdo con solo oír tu nombre. Y hablando de mi, sigo igual y te lo digo para que sepas que hay alguien que se acuerda de vez en cuando de vos, aunque no lo esperes. No temas, hay alguien todavía detrás de vos. No te sientas mal, yo estoy. No quieras no sentir; te doy un consejo como vos me lo diste a mi. Si vos querés, vos también podes.
¿Quedaron cosas por arreglar decis?
Se dijieron adiós, no les importo el tiempo ni donde estaban, querian alejarse, darse cuenta que podian vivir el uno sin el otro, que no era imprescindible un abrazo en los peores momentos, un beso en la cama y un amor incondicional que no era tan incondicional como el nombre que llevaba.
Dejaron todo atrás, el se alejo completamente de ella y por su lado quiso rehacer su vida, ella siguió todos sus rastros para volver a encontrarlo y después de meses de mensajes piadosos que rogaban su vuelta, el volvió.
Hubo solamente miradas, las cuales escondian el deseo de volver a desarmar las sábanas pero no de volver a amarse, solo volver a sentir sus cuerpos unidos. El adiós de aquellos dias marcó el final, el final de lo mágico e inevitable que un día los unió. Hoy se besan, se tocan, se acarician, fluye entre los dos otro tipo de relación, una relación sin limites que sin pensarlo tiene limites, una relación que la podría definir el después de un gran amor.
Si, quedaron cosas por arreglar. Una nueva partida pero esta vez con destino final
¿Por qué escucho palabras y se escapan y olvido lo que me convendría recordar? Pero en fin, mirar hacia atrás en el tiempo me hizo dar cuenta de que hay algo más, sentí que el primer encuentro fue algo mágico que ya no está, que pena de verdad que hayas matado mi ilusión. Que hayas acabado con mi sonrisa y brillos en los ojos, que hayas acabado con mi buen humor y con esas ganas locas de verte. Hoy siento que todo lo contrario acude a mí, que volvió el dolor, llegó la decepción, pero es así. Mi amor no te sirve de nada, en tu viaje me siento de más. Por favor no te olvides de nada, siempre es buena una historia de amor. Sé que a veces miras una estrella y sabes que ella tiene razón, ojalá se te vuele la niebla para encontrar tu corazón.
Miles de personas cruzarán por tu vida, muchas se llevarán trozos de tu corazón, otras dejarán algo para construírte el alma. Lo más difícil es lo que más valor tiene, por eso siempre cuesta lo que uno cree inalcanzable. Era sabido que no funcionaría, y ahora llegó el momento del adiós, se me hace difícil, no pensé nunca que tanto me iba a costar. Esto me hace ver que no perdimos el tiempo y supimos aprovechar cada minuto. Es triste pero debo decirte adiós, un adiós sin retorno. Este amor tiene mucho de orgullo y miedo, en lo moral.
Esto es lo que queda de mí después de vos. Una imagen sin reflejo ante el espejo, una voz sin eco, mi silencio rebotando en cada rincón. Mis manos intangibles a todo menos a tu ausencia, al espacio que dejaste vacío a mi lado; mi cuerpo casi roto de tanto dolor. Y mis ojos, que ya perdieron su color. Lo que queda de mí después de vos. Casi nada, pero todos tus recuerdos, todas tus imágenes no se quieren ir. La mitad de mis sueños ahora desilusionados, la mitad de mis ganas casi desganadas, la mitad de mi vida ahora casi muerta. Y mi corazón que fue arrancado de mi cuerpo el día que me fallaste Esto es lo que queda de mí después de vos. Miles de palabras guardadas en un cajón. Cuántos recuerdos para recordarte, para sufrirte, para llorarte. Cuántas lágrimas que se pudren sin secarse. Será que tengo el resto de mi vida para extrañarte. Esto es lo que queda de mí. El espejo que ya no me refleja, mis manos sin tus huellas, las veces que en tus sueños me escondí. Lo que queda de mí después de vos. Una vida absurda que sin rastros te busca, una esperanza desesperanzada que sigue por seguir, un día sin nada de especial porque ya no te tengo y el peso inmenso de tus recuerdos que satura mi fuerza, que alimenta mi llanto y ahora, quererte duele tanto. Lo que queda de mí después de vos. Miles de sueños ahogados en un mar de abandono, deseos de esperarte sabiendo que no volverás. Mi boca te nombra para no olvidarte, mis lágrimas caen sin secarse, mis ojos te buscan por todas partes y mi vida reclama tu presencia desde que no estás. Lo que queda de mí después de vos. Algo que nadie entenderá, tan sólo yo.
Ayer salí a caminar no quería encontrarte ni tampoco acordarme pero fue inevitable pasar por nuestra plaza. Había poca gente, solo algunos niños que jugaban, por eso me senté en el banco que lleva nuestro nombres unidos por el conector ‘Y’ encerrados por un corazón. Todo me hacia recordar a la primera vez que pisamos ese lugar vos con la excusa de que estabas cansado y yo distraerme. Todo estaba como en ese momento , otoño, los niños, la hora, solo que me hacías falta vos al lado mío abrazándome y hablándome despacio. El detalle de que yo no estaba entre tus brazos, el detalle de que me sentía vacía era lo que sobraba ; amargura, odio, impotencia, felicidad, amor, esperanza todo eso mezclado dentro de mi estallaba. Quería buscarte, miraba a mi alrededor pero no estabas, miraba mi celular una llamada perdida un mensaje de texto pero no, tampoco.Tan solo yo y un vacío. Y es que a veces se siente ese vacío. Es que de tanto buscar algo que ya no está, se siente aún mas.Por que al saber que en algún momento permaneció es que duele. Por que es difícil acostumbrarse a la falta inmediata. Y es que es por eso que ahora estaba en ese mismo lugar sola y vacía por dentro.
Si ni siquiera tú crees en ti, ¿como quieres que yo lo haga? Si ni siquiera tú sabes lo que sientes, ¿cómo quieres que yo esté segura? Si tú tienes miedo, ¿por qué yo no? No tienes ni idea de todas las veces que he pensado en dejarlo. No tienes ni la más remota idea de cuantas veces he querido que las cosas entre tú y yo se acaben. El problema es que mientras yo sigo luchando, a ti te faltan las ganas. ¡Despierta! O se te hará demasiado tarde...
hoy se acaba nuestro amor, que es inevitable este adiós, que fui yo quien se quedó con el intento de hacerte feliz, que no fue falta de amor que son fracasos y derrotas lo que terminan nuestra historia. Y me duele porque te juro que soñé contigo eternamente y hoy se muere con este adiós mi corazón, mi fé y mi buena suerte, y me duele porque no fue falta de amor; lo que me faltó fue suerte, tiempo para demostrarte que para mi eres lo más importante, pero a veces es así aunque pongas por delante el corazón, aunque termine un gran amor porque el destino no ayudó, eso duele.

Y no sé. Debe ser que capaz, todavía me queda por decirte algo, o peor aún, todavía tengo ganas de escucharte. Sé que no puedo negarte nada o, puedo afirmartelo todo pero ya dejó de ser amor, de esto estoy segura: No porque ya no me atraiga nada de vos, por el contrario, no entiendo como funciona esto, pero celo aún los besos que dejas y envidio cada abrazo que regalas. No estoy esparando nada cambio, ya no, porque la espera me cansó; tus movimientos en falsos y acercamientos interesados. De eso sí que me cansé, de tus actitudes ilógicas y esos reproches sin sentido alguno, de miradas misteriosas, de celos en contra mano, me cansé: De esperar una respuesta de esta relación de reciprocidad sin nada que decir sin recibirte, porque de hecho te esperé, y Dios sabe cuánto es lo que te quiero. Pero me agotó, esto de especular con tus decisiones para poder tomar las mías.
Siempre que te veo yo enloquezco. Trato de no pensar en ti y no puedo. ¿Cómo hacer para poder sacarte de mi mente? Trato de borrar todos los recuerdos. Miro a todos lados y ahí te veo. ¿Cómo hacer para poder sacarte de mi mente? Dime tu como hacer, ¿como borrar de mi el ayer?. Dime tu como olvidar que fuiste mío y ya no lo serás. No es fácil vivir en esta guerra del corazón y de la conciencia, en la que uno dice olvida y el otro pide paciencia. No aguanto las ganas de amarte, por favor regresa!
A pesar de sentir que las cosas terminan, soy de las que todavía siente que nuestra historia tiene puntos suspensivos. Jamás pondría fin a esto que siento. Sería negarlo. No podría dejar de quererte de un día para el otro. Solo seguiría sintiendo lo mismo, pero te dejaría que rehagas tu vida con el dolor que significa, dándote la posibilidad de que alguien te haga feliz.
Es delirante, tan demente no buscarte entre la gente, olvidar que no estás, que no me quieres más, que nunca volverás.
Te metiste en cada capa. Es eterna la semana sin estar junto a ti, me pesa vivir. Regresa voy a morir, la conciencia me miente no puedo aceptar perderte. Es profunda como el mar la tristeza de buscarte en mi mente porque duele, duele tanto amarte así, la ilusión se me escapa, me deshace despertar y no tenerte, siento que me mata. Duele tanto amarte así, no te puedo borrar. Lo quiero intentar y no puedo ni comenzar.
Hay días en los que extrañamente nos sentimos bien. Sentimos a la inversa. No sabemos por qué, no hay motivos, pero somos más positivos aunque los balances sean negativos . Dejamos de apostar a cuán mal van a salir las cosas hoy porque sabemos, a fuerza de derrotas, que seguiremos sobreviviendo aún en contra de nuestra voluntad. Porque a veces siento que me muero . Pero mi cuerpo es algo más fuerte que eso. Dios me dió lo más importante que es el alma, y con ella puedo sentir. Pero también me dio este cuerpo para que, cuando el alma no de más, tengamos algo con que vivir. No me siento muy bien hoy. Y de eso tengo bien claro el por qué. Está tan delimitado que tiene nombre y apellido. Pero por más de que pensaba que sin él se acababa el aire, que sin él ya ni siquiera me llamaba por mi nombre, que los relojes comenzarían a girar hacia la derecha solo para poder recordar; nada de eso pasó.
Me doy cuenta que puedo vivir a pesar de todo, aunque no elija vivir de esta manera.
Puedo. No quiero, ni elijo, ni se me antoja, ni disfruto, ni deseo, ni tengo ganas, ni me gusta, ni lo pido, ni lo merezco. Pero puedo

Yo creí que porque "había una vez" donde todos los días estábamos juntos, bien, yo sonreía y vos también , íbamos a estar "felices por siempre". Pero no. Porque mientras el mundo nos conectaba, vos lo aceptaste. Ahora que ya nada nos une , esto no fue lo suficientemente fuerte como yo hubiera pensado tiempo atrás. Todo lo que hay aquí ya te olvidó. Menos yo y mi cabeza. Que en favor a tu recuerdo inventa excusas por vos. Me comprometí demasiado con hacerte sonreír? Parece que te sentías más cómodo en la soledad y en la infelicidad. Yo te di mi alma, y vos te la llevaste. No salió como planeé. Pensé que te compadecerías, que sentirías gratitud, que verías mis esfuerzos, que te quedarías por amor, aunque sea por lástima. La lástima lastima, pero no me importaba salir herida. Sólo te quería a vos, feliz, no triste como siempre. Quería ver a tu sonrisa. Vos te fuiste con ella Sabes muy bien que me haces reír con una sola palabra, un gesto basta para mí. Un segundo. ¿Tan poco valgo que ni siquiera eso estás dispuesto a hacer? ¿Dónde quedó nuestra historia donde vos veías lo que yo daba por ti y venías corriendo y feliz hacia mí? Tal vez mi cabeza invento todo. Tal vez ni siquiera "había una vez"




