Me sentí completamente feliz. Todo desvaneció, menos mi amor y mis ganas de verte. Como una nena ilusionada, seguí y no me importó nada. Me interesó poco todo lo que podía pasar, pero no tuve tiempo de pensarte. Una brisa de verano, paso por mi mente y fue lo suficiente para no olvidarlo. Lo quiero tanto, y me duele no poder decírselo. Me agobia el beso que jamás debiste darme.
Me sentí completamente feliz. Todo desvaneció, menos mi amor y mis ganas de verte. Como una nena ilusionada, seguí y no me importó nada. Me interesó poco todo lo que podía pasar, pero no tuve tiempo de pensarte. Una brisa de verano, paso por mi mente y fue lo suficiente para no olvidarlo. Lo quiero tanto, y me duele no poder decírselo. Me agobia el beso que jamás debiste darme.
Te busque en el infinito y en las huellas de tus labios, en uno de tus cigarrillos, esperando hasta el cansancio y tu me has hechado al olvido y la suerte se me escapa en un suspiro y tu te me vas de las manos y la vida se me rompe en mil pedazos, mariposa ilusionada, con la luna reflejada en tu mirada me he perdido en el laberinto, soy cautiva de tu amor, tu prisionera y tu has llenado el vacio, un rincon donde tu boca fue mi alivio y tu te me vas de las manos y la vida se me rompe en mil pedazos y es que no encuentro una salida, una forma de curar estas heridas y yo...Lloro por ti, soñando que lo nuestro tiene algun remedio; lloro por ti, es que no hay forma de olvidarme de tus besos, lloro por ti, Por que no dejo de pensar cuanto te quiero; Lloro por ti
Me acuerdo de esa tarde, vos me dijiste que no podias seguir más, que no daba para más. Y yo me morí, no estabas hablando de nosotros y no era por mi directamente pero sabia que despues de que vos digas NO, el mundo se me venia encima. Me sentia sola y el corazon parecía un trozo de papel que ya no servia y lo tiraban a la basura. Ese día por primera vez me di cuenta de todo lo que tendria que haber dicho y calle (como de costumbre, tarde) de que ese silencio contesto negativamente aunque mi interior moria por decirte YO TAMBIEN y a su vez me di cuenta que eras mas de lo que parecias. Eras grande, enorme en mí, gran parte de mi vida sin querer estaba siendo llevada hacia tí, talvez sin querer, talvez las circunstancias me trasladaron hasta ahí, pero todo parecia conjugarse para que terminemos frente a frente tomandonos de las manos una y otra vez. Ese día me saqué todas las dudas, solo un tinte de arrepentimiento en vos y a mi se me desmoronaba toda la ilusion, habia soñado mucho sin querer, habia soñado todo perfecto porque vos dejes todo, no estaba en mis planes, es más pensé que yo seria la que dijera adiós. Esa tarde entendí porque no puedo sacarte de mi cabeza, conocí todos esos sueños que tengo y los conte uno por uno, esa tarde yo empecé a morir por vos.
Cuando te fuiste, solo quise creer que volverias.
Pienso en volver a tus brazos, solo pido un abrazo mas, un te quiero sincero que salga de tus dulces labios. la esperanza existe solo si no aceptas el adiós.
quiero creer en Dios aunque se que no existe. Me siento vacía, necesito dejar de estar triste por alguien que no merece tan siquiera una lagrima, porque pasaste de ser toda mi vida a ser nada.
Sueños, imágenes caprichosas que mezclan nuestros recuerdos, alborotan nuestra memoria durante noches y noches, horas y horas... los sueños están ahí, cada noche, dentro de tu cabeza. Nadie puede verlos excepto tú porque son tuyos. Sin embargo no puedes controlarlos, dependen de sí mismos aunque se alimentan de ti, pero son simplemente sueños. En los sueños todo es posible: volar, amar lo odiado, vivir lo que nunca has vivido, morir y volver a nacer... de los sueños puedes aprender, puedes olvidarlos... lo único que no debes hacer jamás es depender de ellos porque los sueños no respetan la razón ni el sentido, por eso nadie debería entrar en los sueños de otro, nadie vivo.
Saltar es algo así como cuando elegís entre sexo o amor, cuando te tomas un respiro y decís basta, cuando ya viste cuan lejos podes llegar, pero ¿valió la pena? ¿cuánto viviste? ¿cuántas veces sonreíste? ¿y ahora qué? ahora que todo pasó, y es más esta muy lejos. Ahora que las cosas ni siquiera llegan al punto de llamarse recuerdos, igual no suelo arrepentirme de las cosas pero menos que menos suelo aprender, me conozco, conozco cada rincón de mi cabeza y cada centimetro de mi cuerpo , pero me salió caro conocerlo, entonces ¿valió la pena? supongo que no, pero si hoy me voy a poner a pensar en esas cosas, cuantas cosas no valen la pena. Desde hoy me propongo que todo valga la pena, nada más de me da lo mismo, ni me suma ni me resta, desde hoy que todo sea un poco mejor para mí y saltar un poquitíto menos.
Quizás tuvimos mucho tiempo para pensar la cosas dejamos actuar nuestros cuerpos , dejamos pasar todo por atolondrados por vivir lo que nos estaba pasando HOY, muchas veces me pregunté que tan rápido podíamos ir la velocidad me encanta y mas cuando viene de vos, aun así sospecho de tus intenciones y no me dejo llevar del todo por tus impulso. Me podés decir, ¿Qué tan rápido podés ir?, me preguntó si me querés llevar contigo para un viaje de ida en donde en la primera estación abandonas tu juego de creerte el mejor conmigo, o preferís llevarme con vos por todo tu viaje y olvidar todo lo demás.
Cuando no estás sospecho que buscas a otras personas para ocupar aquel pequeño lugar que ocupo en tu vida, que ilusa que fui siempre. NUNCA ocupé nada en vos es por eso que yo solo me preocupo porque estés bien y que no te pasé nada, mis otras intenciones solo se suprimen a tus deseos, a todo lo que vos querés hacer, me sorprendo día a día en como dominas en mi todos mis pensamientos y acciones. Aunque con vos reconosco olvidarme de todo y ser por momentos feliz, o un simulacro de ello. Gracias por darme cinco minutos de felicidad.
Tal vez habría llorado si me hubiese quedado un segundo más sintiendo el frío dolor que enmudeció tu cuerpo. Así que eché la vista atrás y me marché. Al caminar sentía como si tuviese tu mano sobre mi hombro e intentaras gritarme al oído, preguntarme por qué todo había acabado. No sé, pero aquella sensación me estaba matando. No aguantaba más, me costaba respirar. ¿Y ahora qué hago? me pregunté.
Ojo que no ve, corazon que no siente.
En ocaciones, la mejor manera de querer, es alejarse. A veces lo mejor que uno puede hacer por la otra persona es no estar. Irse es siempre una decisión, no es algo que pasa porque sí. Es de alguna manera, preservar lo querido. Cuidarlo, protegerlo. Guardarse una, y esconderse en una caja donde se elige estar. Callarse y otorgar todo. Que todo pueda ser en su imaginación, también lo más horrible. Irse para no estar ni siquiera en sueños. Acomodar el equipaje para no dejar nada librado al azar. Sin dejar huellas. Como si nunca se hubiera estado. Con el tiempo aprendés que lo único que te queda o lo que querés que quede de vos, es tu imagen, la imagen de lo que fuiste, y cuando la situación lo amerita, hasta eso das. Regalás tu recuerdo. Es preferible que piense que igual no valía la pena, ni era para tanto, que seguramente lo olvidé y seguí con mi vida. Esconder bien adentro las ganas de decirle, de pedirle que venga, que se escape para hacerme el amor, para acariciarme el pelo, para recordarme que es real y de que existe. Ocupar intencionadamente todas las horas del día. Poner a prueba la templanza, viendo con ojos de viejita sabia, para saber que ya pasó el tiempo de la inconciencia. Porque es la distancia, los años, los lugares de donde venimos y a los que vamos los que nos separan. Y nadie vive eternamente en el presente. O quizás si, el presente es lo único real que tenemos, la verdadera vida. Irse se convierte entonces, en un plan torpemente concebido para matar los adioses sin desangrarse en palabras...
Hoy es un día tan común, hoy es un día como todos los días, hoy es el día en que te extraño, hoy es el día en que quiero, extraño y necesito tus abrazos, escuchar tu voz y sentir tu perfume; captar tu presencia y sentir la fuerza que ejerce tu cuerpo cuando estás. Amo todo de vos, por que te amo y sé que esa palabra ya me queda corta por que sé también que daría mi vida por vos, por que sé que mi vida ya no es vida, ya no tiene tantos momentos felices como cuando estabas acá, conmigo, te extraño tanto, tanto que ni yo sé como hago para extrañar así, tan extrañamente, sos todo lo lindo que tuve, tengo y que voy a seguir teniendo, sos mi alma entera, mi religión, sí, sos mi religión.
Siempre es preciso saber cuando se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando puertas. Cerrando capítulos. Como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruír recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si andás por la vida dejando puertas abiertas, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Es salud mental, amor por vos mismo desprender lo que ya no está en tu vida.
Muchos dicen que lo eterno no existe, que para siempre es sólo una frase que usan unos pocos. Para mí la palabra SIEMPRE significa estar, confiar, tener esperanzas del futuro que vendrá, que las ilusiones NUNCA pero nunca se terminen. Para siempre es esto que siento por vos, para siempre fue desde el principio.
El pasado sabe cuando golpear, acecha y acecha a su víctima hasta que en el momento más inesperado ataca y te deja debilitado, dolido, como si esa herida que ya creías cicatrizada volviera a sangrar y a doler. "Quizá sea cierto que cuanto más quieres olvidar algo, más difícil es, y que lo mejor es hacer tu vida y dejar pasar el tiempo, que todo lo cura". Puede que sea verdad que llenar unas carencias con otras cosas lo compensa todo y alcanzas ya no la felicidad, sino al menos la serenidad... Mentira, todo mentira, falsedades que nos decimos a nosotros mismos para consolarnos, para crearnos esperanzas de que alguna vez seremos felices. Las heridas nunca curan del todo, se quedan ahí como feas cicatrices retorcidas que en cualquier momento pueden volver a sangrar, nos hacen débiles y temerosos de volver a sentir dolor. No entiendo por qué, no sé a qué viene, pero hay cosas imposibles de sacar de la cabeza. Da igual que intentes sacar enseñanzas, aprender lecciones, todo lo que quieras decir. Hay experiencias, palabras, sentimientos, sensaciones, miradas, sonrisas, personas.. que ahí se quedan albergados en el alma y en el corazón, mientras luchas por sacarlo, por olvidarlo... Si pudiera arrancarme el corazón y vaciarlo por completo... sacar todas las impurezas, los desechos, los tejidos negros y desgarrados, imposibles de reparar.
Me gustaría ser capaz de hacerte sentir el dolor que yo estoy sintiendo, no para que sufras y te sientas mal, sino para que veas cómo es, hasta qué punto duele. Ser capaz de hacerte ver que me desilusiona que cometas una y otra vez el mismo error, el que prometiste subsanar tantas veces. Hacerte sentir que duele más una promesa rota que una bofetada, una mentira que otra bofetada, una decepción que otra bofetada más. Te quiero, te quiero y mucho y me gustaría que ahora, mientras lloro, me abraces y me digas que no va a haber más mentiras. Y me gustaría creérmelo, e ilusionarme y volver a sentirme viva y llena, y con ganas de hacer mil cosas juntos, con ganas de sonreír como una idiota sólo porque estoy con vos y soy feliz. Y cuando tomo el teléfono para decirte que estoy realmente dolida y que no quiero verte, ni que me llames, se me rompe algo dentro porque sé que esta vez es de verdad. Que esta noche no voy a llamarte como cada noche, que va a ser la primera vez en muchísimo tiempo que no es tu voz lo último que oigo al irme para la cama.
psicópata enamorada.
Dicen que es cosa de tontos enamorarse, tener sentimientos. Amar hoy es solo cosa de un beso .Ya nadie se promete mas allá del tiempo, nadie cree en lo eterno mi amor pero no por eso tuvimos que ser iguales. Quizás amé a quien no debi amar , tome una decisión fatal, me lastimaron y eso me hizo mal tu lo tienes que pagar. Quizás el me engañó, no me amo de verdad fue una aventura, un juego y nada más.
Es tan notoria la cantidad de cosas que dejo de hacer porque no quiero enterarme de alguna realidad, sé perfectamente que cuando actúe de cierta manera voy a ver algo que no quiero, entonces directamente no actúo. Al menos me queda la duda, al menos siento que hay alguna chance de estar equivocada; pero no quiero comprobarlo. No hay ciego peor que el que no quiere ver. Y bueno, no hay ciego peor que yo: la que no quiere ver lo que realmente está pasando porque disfruta de dudar y de sentir que tal vez esté equivocada.
Estaba ahí, sola a la madrugada, con la luz que se filtraba por la cortina. Moviéndose en la cama, deshaciéndola y acomodándola. Cerrando los ojos, con la ingenua idea de que quizás se podría dormir, con la ilusión de que mañana cuando se despierte, ese amor quede en el olvido; pero en el fondo ella sabía que era imposible, que todavía lo quería demasiado. Que quizás él no estaba más con ella físicamente, pero que su cabeza todavía lo tenía presente, y su corazón vivía con él. Durante el día, las canciones de la radio, o la sencillez de una flor en primavera, tenían relación con él. Todo seguía girando alrededor de su recuerdo. Por las noches, cuando no dormía, estaba queriendo sentirlo una vez más, queriendo llamarlo, queriendo escucharlo. Si tenía suerte y lograba dormirse, sus sueños igual lo volvían a traer. Estaba en todos lados, no la dejaba en paz, el recuerdo de lo que había sido era muy fuerte todavía, pero lo que más dolía era pensar en "lo que pudo haber sido". No podía creer como lo había dejado ir, no encontraba la forma de pedirle perdón, por lo que ella le había hecho sufrir. Extrañaba su olor, sus palabras, sus retos, sus risas. Extrañaba hasta lo que no le gustaba. Había días en que ella buscaba desesperadamente odiarlo, pensando que de esta forma quizás lo olvidaría, pero era inútil. Todavía lo quería. Sabía que le había dicho "adiós" a la persona equivocada.
¡ New year, new life !