Tu toque, tu sabor, tu respiracion, tu cara, tus manos, tu cabeza, sos dulce. Tu amor, tu tic, tu lengua, tu ojo, sos mio. Tus labios, estas bien.
Sos el cielo en la tierra, esperé toda mi vida por vos.. mi beso favorito, tu piel perfecta, tu sonrisa perfecta. Caminaba cuando te acercaste, envolveme en tus brazos y volve a dormir, te prometo que ellos nunca vieron el color de tus ojos, ellos me llevaron muy lejos y cuando te miro se para el tiempo. Te prometo que ellos nunca vieron el color de tus ojos, sueño contigo cuando estas conmigo, me llevas muy lejos cuando te miro.
Me enamore de vos y de todo lo que sos, no puedo hacer nada estoy loca por vos. Cuando estas a mi lado me siento como el cielo en la tierra, decime que siempre voy a ser la elegida que vos queres, no se que haría si te llego a perder. Estoy enamorada de vos, tu respiracion, tu cara, tus manos, tu cabeza, sos dulce. Muevo el mundo por vos.
Aprendiz de seductora que canta rock and roll para exigirle a las estrellas: ojos que aprendan a mirar, labios que quemen, sabios que enseñen a besar, delirium tremens. Hijos de la necesidad, lluvia de semen maltrátame por caridad, delirium tremens. Y ya que insistes déjame añadir que sé lo que es dormir desnudo, en cana y esposado a la intemperie de la multitud clavado en una cruz con un ladrón a cada lado, viajando del jamás al qué sé yo, como un Indiana Jones por los suburbios de la luna, conserje de la Torre de Babel, rapsoda de burdel que busca en todas y en ninguna ojos que aprendan a mirar, labios que quemen sabios que enseñen a besar, delirium tremens. Maltratame por caridad, lluvia de semen, ¿en qué otros brazos hallarás delirum tremens? Telarañas en la ropa, tigres en el balcón, alacranes en la boca, miedo en el corazón. Maldito seas Satanás, quítate el antifaz en ese espejo no cabemos los dos. Ojos que aprendan a mirar, labios que quemen, hijos de la necesidad, delirium tremens. Sabios que enseñen a besar, lluvia de semen.
¿en qué otros brazos hallarás delirium tremens?
Era la hora de huir, Y se fue sin decir: llámame un día. Desde el balcón, lo vi perderse en el trajín de la gran vía. Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido, Una vez me contó un amigo común, que lo vio donde habita el olvido.
La pupila archivó Un semáforo rojo, Una mochila, un peugeot Y aquellos ojos miopes Y la sangre al galope por mis venas Y una nube de arena dentro del corazón, Y esta racha de amor sin apetito. Los besos que perdí, por no saber decir te necesito. Y la vida siguió, Como siguen las cosas que no Tienen mucho sentido. Una vez me contó un amigo común, que lo vio Donde habita el olvido..