Derramé mil lágrimas por cada centimetro que nos separa fisicamente, mil lágrimas por cada eco que en mi cabeza hizo tu nombre y apellido cada vez que lo escuchaba de otra persona. Perdí por horas mi alma, te la llevabas con vos en cada mirada fría que mis ojos superaban; escupí verdades en un trozo de papel que nadie leyó, desgaste escenarios buscandote en alguna parte del público que me veía cada noche; pero nunca estuviste...