skip to main |
skip to sidebar
Me duele y nadie se imagina cuánto. Ya no es un sentimiento, es un estado. No me siento sola, ESTOY sola. La gente que se suponia que deberia estar conmigo, hoy no está. Se borran, desaparecen, no contestan llamadas ni mensajes de texto; no responden ante mis gritos desesperados de auxilio.
Siento que para muchos soy invisible, que lo único que ven en mi son cortes, intentos de suicidio o crisis. Vivo en crisis, es verdad, pero sigo viviendo igual. Estoy acá, respiro, hablo, lloro, pero aun así, NADIE PUEDE VERME. Sin otro remedio, me resigno a vivir de esta manera, invisible para el mundo, rechazada por mí. No puedo quererme, no mientras alguien no me demuestre que vale la pena...