skip to main |
skip to sidebar
Nos rendimos ante la evidencia de lo que fue, solo quedó tu ausencia, el resultado de andar a los tumbos: ¡Qué pena! Ayer me diste un aluvión de sueños rozando el límite de lo imposible y me enredé en tu locura llena de dudas absurdas sobreviviendo a penas. Fuiste principio sin mañana tan parecido a nadie, pobre y sin alma. Y hoy que no estás tu recuerdo desnuda mi cuerpo en esta oscuridad, cada palabra se vuelve silencio, hoy que no estás tengo las manos huecas, tan frías, y hoy que no estás me dejaste con tu indiferencia tanta soledad y el gusto amargo de amar sin sentido, hoy que no estás nada es igual. Ahora conozco un mundo diferente donde hay lugar para los que no mienten . Hoy que no estás, buscando y recuperando el tiempo perdido, miro y me encuentro vacía, pero viviendo al menos, fuiste principio sin mañana.