Pezón de fresa, lengua de caramelo, corazón de bromuro, súper vedette, puta de lujo, modelo, estrella de culebron. Había futuro en las pupilas hambrientas de los hombres maduros. Enamorarse un poco más de la cuenta era una mala inversión. ¿Dónde esta la canción que me hiciste cuando eras poeta? Terminaba tan triste que nunca la pude empezar. Por esos labios, que sabían a puchero de pensiones inmundas habría matado yo, que cuando muero ¡ya nunca es por amor!