En tan poco tiempo aprendi a recorrer el camino de las "pérdidas”, aprendi a sanar heridas, esas que se producen cuando algo cambia, cuando una situación nos cambia el rumbo…. Y con frecuencia esto sucede sin previo aviso, ¡así de golpe! . Y ahí es donde quedamos atrapados en la tristeza y la tristeza es nefasta y tremendamente dolorosa y dañina. Siempre hay un dolor profundo cuando se tiene que dejar atrás algo que ERA nuestro, algo que existía, que era real y ahí viene el duelo, pero no se los puede saltar y los duelos duelen! También te sobreviene el miedo, porque sabes que tienes que entrar a otro lugar donde no hay nada más que LO QUE HAY, la realidad, porque el pasado ya no está, PASÒ.