Y llorar hasta el desmayo o el interminable dolor de cabeza que parece encarnársele a uno en lo más profundo de los sesos. Tener tanto odio por uno mismo, tanto que hasta nos parecen irreales e inentendibles todos aquellos años de convivencia con mi mente perturbada, tantos años de soportarme a mi misma. Y luego llegan los reproches: ¿por qué no me di cuenta antes de que me odio? ¿Por qué no me eliminé tiempo atrás? Lo pienso varias veces, intento encontrar algo por qué vivir, por qué quedarme: las razones son tan frágiles como la convertibilidad. Quiero morirme y tengo millones de razones por las cuales hacerlo. Y sin embargo, todavía ruego por una sola razón para quedarme. Una razón me salvaría, solo una sería suficiente. Y no la encuentro, no porque no sepa buscar, sino porque simplemente no hay. No existe la razón por la cual debiera quedarme en este mundo. ¿Por mi familia? ¿Quedarme por mi familia? ¿Que los suicidas somos egoístas? Es la gansada con menos sustento que escuché en toda mi vida. Empecemos a sacar un poco de lógica de todo esto: Uno no quiere vivir porque sufre, porque está triste. Entonces algún ser muy inteligente (seguramente amigo o familiar) me va a decir que todo el mundo me quiere, que todos me aprecia, que no puedo HACERLE ESO A TU FAMILIA.. Muy bien: entonces una tiene que vivir en pena porque no se le puede hacer “eso” a la familia. ¿Eso? ¿HACER QUÉ?, me sigo preguntando yo. ¿Hacer qué mierda? Si uno está enfermo debería elegir cómo y cuándo curarse. Supongo que las personas con cáncer serían más felices si pudieran extirparse la enfermedad. Bien, mi enfermedad es estar viva. Y codificando y pasando en claro no me están dejando sacarme el cáncer de encima. Quieren que tenga cáncer, porque no puedo hacerLES eso. ¿Eso? ¿No puedo qué cosa? ¿No puedo extirpar mi dolor? ¿Debo vivir muriendo para que OTROS no sufran? ¿Tengo cara de tener ganas de aguantar mi pena para que otros no lloren cinco minutos o cinco meses mi muerte y después continúen con sus vidas? Entonces llámenme egoísta, pero no pienso soportar este dolor. La gente es tan hipócrita. No entienden lo que se siente; no lo pueden entender porque la depresión, la anorexia, la bulimia, llevan a la persona al extremo más límite. Te tortura, te viola, te deshace adentro. Tus tripas, tu estómago, tu garganta, tu pecho, tu sexo. Todo le pertenece a tu enfermedad: necesito morirme porque sè que no tengo nada más que hacer en este mundo. Que me duele demasiado estar viva; y que aunque sea una excelente alumna, una hija adorable y una amiga incondicional, no tengo mas fuerzas para seguir jugando esos papeles...