Es amargo, profundo, me aprieta con fuerza (con más fuerza). No me suelta, me apabulla, corre por detrás, me apunta por la espalda, no dispara. ASUSTA, eso hace.

Es un vacío enorme, del que se fue, lo que descuidé, con lo que no supe que hacer. Me estruja el alma, duele como esa primera (maldita) vez… vez que pasó lo mismo. Y duele pero con más dolor, y me forcejea, me invade de miedo, infinito, grande. Todo depende de vos y yo que te saque; te saque todo y encima prentendo que (me) vuelvas a sentir! ¿A sentir? ¿Te estás escuchando? Estúpida. Razón invasora que sólo a mi se me ocurre. Cuando estas ciego, de verdad no se ve.