Son esos ojos de leona casando por la disco, un tacon alto, un traje corto, todo un espejismo de tu alcoholismo. Ella tan ágil, tu tan frágil jugando por el piso como en un hechizo, por el cuello te va mordiendo y te va hundiendo en su erotismo y se ve por la disco bailando sola. Pide lento el dembow, el flow la descontrola, a regao por todo el piso el Champagne, èl la consola.. ¿Quien la controla cuando se acalora? Salvaje transpira y te muerde por el cuello como vampira, ella es la nena de todos ellos, una titera que le sabe la boca loca por lo que aspira química pura, se pone acida por esa gota que la agota y la alucina ♪