A pesar de todo, te quise querer, me quisiste querer, nos quisimos querer. Fueron días donde el mundo estuvo recién pintado, nada era urgente y todo era presente, días de besos en la frente… pero hubo mucho ruido desde el principio que inevitablemente hizo que llegara el final. Y lo primero que quise fue marcharme bien lejos a mi casa, esa en la calle melancolía, y tomarme un wisky on the rock con dos peces de hielo que duran en el licor lo que lo “nuestro” duró.
Fue así que la vida siguió, sin mucho sentido a decir verdad, pero siguió… y aunque callé más de lo que dije, siempre pero siempre te dije la verdad. Nunca te mentí, ni una, ni dos, ni cien veces.