Ahorrábamos toda la semana para ir al cine. El regalo de cumpleaños siempre era un chocolate. Eramos mitad valientes, mitad inocentes, éramos hombre y mujer, mitad adolescentes. Eramos... Conforme fue pasando el tiempo arrugábamos sábanas y una de tantas veces tu me hiciste mujer. Eramos todo aquello que se puede soñar, éramos todo aquello que es tan difícil lograr. Eramos... Y como duele pensar, que todo lo que construimos no es más que una simple y maldita historia. Historia, tan añeja como el whisky del abuelo, tan absurda como un árbol sin suelo. Historia, historia como Colón y sus tres carabelas, como cualquier historia de escuela, lo nuestro es ayer. Hoy se me pasa la vida encendiendo cigarros preguntándome a diario si serás feliz, hoy tomo clases de piano y de saxofón dicen que es buena medicina para el corazón. Pero no, y es que duele pensar, que todo lo que construimos no es mas que una simple y maldita historia. Historia, tan añeja como el whiskey del abuelo, tan absurda como un árbol sin suelo. Historia, historia, como Colón y sus tres carabelas, como cualquier historia de escuela, lo nuestro es ayer. Cómo poder comprender, cómo llegar a saber, por qué algo tan bello tuve que perder .