Y me pregunto el por qué de cada beso que me dabas, porque en ti confiaba. Si, el porque era la respuesta que faltaba, porque la suerte jamas me acompaña, no me extraña que no crea ni un poco en la esperanza. Laberinto sin salida, te busco y no te encuentro, en el unico lugar que estás es en mi pensamiento, bien adentro exactamente donde estan los sentimientos, los lamentos. Desde entonces mi corazón late lento. Tras meses a veces sigo pensando cuando era tu chica, aquellos besos por el cuello lentamente y con cariño que me dabas me llenban de esperanza y de ilusión. Sigo recordando el día que murió mi corazón. Recuerdo que mi vida por ti hubiera dado, dudo que exista alguien que te ame como te he amado..