Ayer salí a caminar no quería encontrarte ni tampoco acordarme pero fue inevitable pasar por nuestra plaza. Había poca gente, solo algunos niños que jugaban, por eso me senté en el banco que lleva nuestro nombres unidos por el conector ‘Y’ encerrados por un corazón. Todo me hacia recordar a la primera vez que pisamos ese lugar vos con la excusa de que estabas cansado y yo distraerme. Todo estaba como en ese momento , otoño, los niños, la hora, solo que me hacías falta vos al lado mío abrazándome y hablándome despacio. El detalle de que yo no estaba entre tus brazos, el detalle de que me sentía vacía era lo que sobraba ; amargura, odio, impotencia, felicidad, amor, esperanza todo eso mezclado dentro de mi estallaba. Quería buscarte, miraba a mi alrededor pero no estabas, miraba mi celular una llamada perdida un mensaje de texto pero no, tampoco.Tan solo yo y un vacío. Y es que a veces se siente ese vacío. Es que de tanto buscar algo que ya no está, se siente aún mas.Por que al saber que en algún momento permaneció es que duele. Por que es difícil acostumbrarse a la falta inmediata. Y es que es por eso que ahora estaba en ese mismo lugar sola y vacía por dentro.